Impago de la renta de un alquiler: qué puedo hacer

Impago de la renta de un alquiler

Cuando tenemos un inquilino moroso, es decir, que incurre en el impago de la renta de un alquiler, el propietario tiene varias opciones a nivel legal, como reclamar sólo la parte debida o pedir el desahucio del ocupante, mediante la correspondiente demanda de desahucio por impago de alquiler.

Estas opciones son idénticas independientemente de que estemos hablando del impago del alquiler de una vivienda o de un local.

Para este caso, no afecta la Ley 4/2013, de 4 de junio, de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas, tan importante en el sector.

Impago de la renta de un alquiler: el inquilino

Entre las opciones que tiene el propietario que se enfrenta a un impago de alquiler primero vienen los intentos amistosos y, si no se llega a un acuerdo, la vía judicial.

Esta última opción consiste en que el arrendador puede interponer una demanda en la que solicita al juez según lo que convenga. Las opciones que tiene el arrendador a nivel legal son las siguientes:

  • Desahucio del inquilino por impago de alquiler y la reclamación de rentas no aportadas.
  • Desahucio por impago de alquiler (sin reclamación de cuotas).
  • Reclamación de rentas impagadas (sin petición de desahucio)

Cuando se llega a la vía judicial, la opción más común es la primera -reclamar todo- mediante una demanda.

Si se prueba el impago de alquiler y, por lo tanto, se puede pedir el desahucio del ocupante de la vivienda, desde el mismo momento en que el se produce un único retraso en el pago de la renta.

Es decir, el arrendador no tiene por qué esperar a que se acumulen retrasos en el pago del alquiler, ya que el pago de esta renta es la principal obligación que ha adquirido el inquilino en el contrato y no cabe la posibilidad de desatender dicha obligación.

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