Liquidez y solvencia

No es lo mismo hablar de liquidez que de solvencia en una empresa.

Pero para entender qué es la solvencia de pago es fundamental no confundir ambos términos. El índice de solvencia determinará la liquidez de la empresa.

 

Antes de conocer cómo llevar a cabo un análisis para establecer el ratio de solvencia de una empresa o entidad tenemos que aclarar los conceptos previos. Una empresa con solvencia de pago es aquella que tiene liquidez para saldar sus obligaciones: hacer frente a los pasivos contraídos en su fecha de vencimiento y mantener esa situación de estabilidad económica en el futuro.

 

Pero “liquidez” y “solvencia” son conceptos que tendemos a mezclar dentro del sector empresarial y que conviene tener muy claros.

 

Según establece su definición, el término “liquidez” hace referencia a la cualidad del activo de un banco que puede transformarse fácilmente en dinero efectivo. Y además se añade que también es “liquidez” la relación entre el conjunto de dinero en caja y de bienes fácilmente convertibles en dinero, y el total del activo, de un banco u otra entidad. Para entenderlo más fácilmente: la liquidez se obtiene a través de la explotación de los recursos líquidos de la empresa o entidad.

 

“Solvencia” en cambio es la situación de carencia de deudas, la capacidad de satisfacerlas y la cualidad de ser solvente. La solvencia se puede conseguir con recursos que no sean necesariamente los que explota la empresa o entidad, sino que también aportan solvencia otro tipo de bienes que la respalden económicamente.

 

Por tanto, entre ambos conceptos existe una diferencia clave que es la que supone el tener efectivo necesario en un momento para hacer frente a los pagos, la liquidez. Si hablamos de solvencia podemos incluir también además del efectivo los bienes y recursos necesarios para saldar un pago. La solvencia de pago es, por tanto, la garantía de una empresa o entidad a la hora de saldar sus deudas contraídas. Una empresa solvente es aquella que tiene efectivo y bienes con las que pagar en un momento dado, y para tener liquidez es necesario que la empresa sea solvente.

 

Ratio de solvencia

 

Una vez que tenemos claro la diferencia de conceptos entre “liquidez” y “solvencia” podemos desglosar para su análisis los elementos que indican el ratio de solvencia de una empresa o entidad:

 

  • Ratio de solvencia estricta

Es la relación que existe entre los activos corrientes y los pasivos corrientes, que son las deudas a saldar a corto plazo. Lo ideal es que el valor de esta relación esté en torno a un 2.

  • Ratio de garantía

Este ratio se calcula para conocer la relación entre la deuda de una empresa o entidad con el activo total del que dispone. Si el coeficiente de solvencia ofrece datos con un ratio bajo, cercano al 1, entonces la situación económica es complicada. Si el dato que se calcula es inferior a 1 podemos hablar de quiebra, porque las deudas son mayores que los activos de los que se dispone.

  • Ratio de consistencia

Esta proporción nos creará una idea de la situación financiera de créditos a largo plazo y fondos propios. Para calcular el ratio tenemos en cuenta los activos corrientes y los pasivos no corrientes, y esperamos calcular un valor medio en torno a 2.

  • Ratio de estabilidad

Para saber si la empresa o entidad se financia con pasivo no corriente, lo que acabaría significando un concurso de acreedores. Lo normal es que al dividir el activo no corriente por el pasivo no corriente quede un ratio menor a 1.

  • Ratio de endeudamiento

Este cálculo es necesario para conocer la relación que existe entre el total de las deudas y los fondos propios de la empresa, tanto el pasivo como el neto. Se suman pasivo y neto, y el total de las deudas se divide por esa cantidad. Si la cifra resultante es mayor que 0,6 las deudas son demasiado importantes. Y si el valor es inferior a 0,4 la situación es de exceso de capitales propios.

  • Ratio de capacidad de devolución de préstamos

Es la relación que hay entre el flujo de caja (los ingresos netos con las amortizaciones) con el saldo de los préstamos que están pendientes aún sin pagar. Si este coeficiente de solvencia es alto es porque la empresa o entidad tiene buena capacidad para devolver sus préstamos.

 

El índice de solvencia que nos indica cada uno de estos ratios nos dará una idea aproximada de la situación económica de la empresa o entidad. La solvencia de pago, por tanto, vendrá indicada según el coeficiente de solvencia que calculemos. Analizando los ratios propuestos podemos elaborar un análisis de liquidez y solvencia que nos hará el esquema financiero de la empresa en cuestión.

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