Cancelar un préstamo anticipadamente, ¿es rentable?

cancelar un préstamo

Cancelar un préstamo anticipadamente es un paso que debemos tomar conociendo si merece la pena o no.

Es habitual en un momento de necesidad, o a la hora de llevar a cabo una inversión, solicitar un préstamo personal.

Es cierto que, con el paso del tiempo, si la situación económica mejora, podemos llegar a plantearnos su cancelación o amortización.

Pero, ¿merece la pena?¿es rentable?

Cancelar un préstamo de manera anticipada es más complejo de lo que parece

Esto ocurre debido a que la amortización implica un ahorro en los costes financieros del crédito pero te obliga, también, a hacer frente a determinadas comisiones de cancelación.

Por parte de los bancos, es bastante frecuente que, para mantener a salvo sus ganancias por intereses, fijen, a la hora de firmar, un importe mínimo o una fecha tope para acometer la amortización.

Si tratas de cancelar un préstamo antes de tiempo, el banco puede obligarte, al tratarse de una rescisión unilateral del contrato, a hacer frente a los gastos de gestoría, notaría y registro que deriven de la operación, dicha cuantía oscilará entre 150 y 300 euros, dependiendo del caso.

Algunas entidades pueden cobrarnos una comisión por esta operación que está regulada y no puede ser superior al 1% del capital pendiente si queda más de 12 meses para que se termine el plazo normal del préstamo y tampoco superior al 0,5% si el plazo es inferior al año.

Ventajas de cancelar un préstamo

  • Ahorro considerable en la cantidad de intereses pagados a la entidad financiera
  • Posibilidad de acometer otras inversiones y/o pedir otros créditos
  • Volver a disponer de la totalidad de tu dinero o de la cuota mensual que tuvieses que pagar
  • Dar buena imagen frente a tu banco y los registros de control de crédito existentes.

Inconvenientes de cancelar un préstamo

  • Pagar comisiones de cancelación
  • Acarrear con determinados gastos de gestión
  • Quedarte sin ahorros y en un futuro cercano verte obligado a hacer frente a algún gasto inesperado

Como conclusión

Tenemos que tener en cuenta que todos y cada uno de los usuarios tiene derecho a la cancelación de préstamos personales solicitados, de acuerdo a la Ley 16/2011 del 24 de junio, de contrato de créditos al consumo.

La mejor opción antes de tomar la decisión es acudir a la oficina de la entidad financiera y pedir que te aclaren todas las condiciones pactadas y las dudas.

Según el caso, se puede plantear la opción de amortizar parcial o totalmente el préstamo.

Esta decisión depende del caso ya que las condiciones pactadas pueden variar.

En cualquier caso, es imprescindible tener en cuenta el plazo que falta para que se devuelva íntegramente la cantidad, los intereses que aún no se han pagado y los posibles gastos asociados a la amortización y las posibles comisiones.

Sólo de esta manera sabrías que te resulta más rentable.

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