Cómo saber si mi inquilino es solvente

Inquilino solvente

El mayor temor de aquellos que ponen su casa en alquiler es confiar en una persona que a la hora de la verdad no es solvente. Un inquilino moroso o no solvente es una pesadilla para un arrendador, que no puede acceder a una vivienda de su propiedad a la vez que deja de percibir esos ingresos extra que suponen el pago mensual del alquiler. El aumento de problemas con los pagos de la renta en viviendas ha hecho que muchos propietarios prefieran mantener esos espacios cerrados y vacíos antes que alquilarlos.

Asegurar si un posible inquilino es solvente

Por eso cada vez más los arrendadores estudian a cada posible inquilino al que alquilarle una vivienda. Incluso se le pide un informe de solvencia económica para garantizar que los pagos se harán puntualmente. Pero lo normal es que, si eres arrendador, primero interrogues en profundidad a tu posible futuro inquilino. Pregúntale por su medio de vida, su estabilidad laboral y sus proyectos a medio plazo de cara a asegurarte de que no será un inquilino moroso.

Pero si a pesar de cobrar una fianza por adelantado, siempre puedes asegurar el alquiler con empresas especializadas que garantizan la solvencia económica del inquilino. Para ello estas empresas investigan en profundidad la situación de la persona interesada en alquilar, y contrastan la información con la lista de inquilinos morosos de España. Los ciudadanos de a pie no pueden acceder a este tipo de bases de datos de inquilinos morosos al no estar inscritos como empresas en el registro correspondiente. Pero sí pueden acceder a la información de forma indirecta contratando los servicios de una empresa que se dedique a investigar la solvencia de posibles inquilinos. Estas bases de datos de morosos generan un informe de solvencia del inquilino en función de su comportamiento previo: si ha dejado pagos pendientes, si tiende a retrasarse en los pagos, o si es reincidente en sus hábitos.

Informes de solvencia

Este servicio es una garantía para el dueño del inmueble, y su precio es asumible dentro de los beneficios del alquiler. Los precios están entre el 3% y el 5% de la renta anual que se obtiene del arrendamiento de la vivienda. Si queremos poner en alquiler un piso por un precio de 650€ al mes, la cantidad total de rendimiento anual es de 7800€. Asegurar con una empresa que nuestro inquilino cumplirá regularmente con su obligación de pago mensual costará entre 234€ y 390€. Un coste muy asumible a cambio de la tranquilidad de saber que el informe de solvencia ha arrojado datos positivos del inquilino y que por lo tanto, es solvente.

Además, la Ley de Protección de Datos garantiza que no se cumple ninguna ilegalidad en el proceso. Cuando una empresa está investigando si un inquilino es solvente, al acceder a una lista de inquilinos morosos la propia plataforma que aloja la base de datos contacta con la persona interesada. Si el posible inquilino accede a que sus datos sean consultados, el informe de solvencia económica reflejará su comportamiento financiero. Estos informes tienen la suficiente profundidad como para detectar comportamientos anómalos en posibles inquilinos, pero respetan la privacidad de las personas al no entrar en detalle a analizar sus ingresos y gastos. Normalmente este tipo de empresas declaran que aquellos que no dan su consentimiento es porque tienen algo que ocultar, mientras que quienes acceden a que se pueda consultar su liquidez y antecedentes son habitualmente personas que no tienen nada que ocultar.

Esta documentación no garantiza que después nuestro inquilino no cumpla con sus obligaciones de pago. Pero nos servirá para hacernos una idea de su formalidad y solvencia económica. Si tras analizar su comportamiento detectamos que aparece en una lista de inquilinos morosos, en la que se deja constancia de su poca formalidad en los pagos, sus problemas de liquidez, antecedentes de embargos y sus deudas económicas, entonces es posible que el patrón se repita y tras arrendar la vivienda suframos algún que otro quebradero de cabeza. En estos tiempos de crisis que vivimos actualmente en los que los casos de morosidad se han disparado, y hay personas que se aprovechan de la situación social para abusar de la confianza de los arrendatarios, las empresas que investigan el estado financiero de una persona para detectar si es un posible inquilino moroso han visto cómo ha crecido considerablemente la demanda de sus servicios.

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